miércoles, 15 de julio de 2009

una vez
alguien me dijo
que
así
como perdimos
los sindicatos
también
perdimos
el
jazz
¿Qué piensan las gentes cuando se entrometen en vidas ajenas?
¿Qué piensan cuándo previo al daño, intentan acercarse con pies de plomo?
¿Qué piensan cuándo, con los zapatos casi derretidos, se aceran al fuego del inconveniente?
¿Que piensan cuándo hecho el daño, quedan atrapados en la culpa que los condenará por un rato?
Y cuando no pueden escaparse, ¿acuden al homicidio de la confianza? ¿Cómo harán para esconder ese gordo y sangrante cuerpo? ¿O lo cargan en sus espaldas durante toda su vida? ¿Podrán soportar el olor a podredumbre que sale debajo de sus camas? ¿Se contarán los cadáveres entre ellos? ¿Qué será de sus vidas?

lunes, 13 de julio de 2009

Hace poco te vi, entre trenes.
Creo que seguis vivo,
entre mis cosas,
entreabierto.
En la ropa, en los libros,
en los puchos,
en el bebop.
Lloré cuando te vi,
engañado, de repente
llovía ahí dentro
y eras vos tantas veces
repetido.
Te vi, porque así te veo,
asomado entre cuadernos,
tu cara en la tinta,
en tus dedos.
Te revivo, entre muertos
dolidos, y te entreveo
entre calles.
Entre textos,
en ellos te revivo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Hoy. Una mirada al mundo antes de dormir.
Espero cruzarme con tu mirada cuando vires hacia
el sur.

jueves, 18 de junio de 2009

1

Dejenme hacer este simple
comentario un tanto
inusual.

Inusual porque generalmente estas cosas las omito
por sudar subjetividad.

¿Acaso importa?
Yo me cago en la subjetividad y la objetividad por igual.


2

Adquirí el que en mi opinión
es el mejor disco del siglo XXI.
Fork in the road.


3

Soldados de lata y Nixon, viniendo.
Yo creo que fuiste el único
interesado en esos cuatro muertos.
La nación esta sorda, viejo.
No te puede escuchar
porque está pútrida y
no se reconoce como tal.

4

Ahí te veo ya trotar,
viejo caballo loco.
A paso constante,
quinto y decidido.
Un tenedor en el camino
de todos.

miércoles, 3 de junio de 2009

Esbozar lo inteligentemente verbal (por que no "decir")
requiere de una peculiar destreza
que combina dos artes:
el engaño y la sapiencia.
Dominar la ironía
y desvelar la histeria
intelectual puede ser
la solución para
desnudar a quienes
se jactan poseedores de tal
destreza mental.
¡Oh, yo mismo!
¡Amargo martirio!
Acabo de darme cuenta
que he tropezado con la misma
piedra queriendo decir
lo indecible.
¡Simple roca que adviertes a los hombres
mediante complejas nimiedades, hiciste
de mi un simple errante! (No habría
otra forma de demostrar que estoy equivocado,
mas siempre vivo errado).
Me he creído capaz de exhibir
una sabiduría competente
autoengañandome, pero, mas allá
de mi, está el limite que impide
estrellar mis dientes contra el suelo:
siempre admitiré que soy un completo ignorante.

lunes, 1 de junio de 2009


Primer intento de volver a la realidad: Fallido.

Para su cómoda indiscreción seguiremos trabajando en ello.